… SON COSAS DE MI AMIGO
El día de reyes, después de comer, decidí hacer una visita a un amigo, al que hacía bastante tiempo que no veía. Tenía la tarde libre y pensé que era buen momento para charlar un rato con él.
Me puse al volante y me acerqué a su casa. Vive en las afueras de la ciudad.Encontré poco tráfico por el camino y me fue muy facil aparcar. Le llevaba, claro está un regalo. Un detalle pequeño, porque mi economía no da para mucho.
Llamé al timbre de su portal, me identifiqué y me abrió la puerta.
Cuando me abrió la puerta de su piso, me extrañó no oir algarabía. Le tendí mi mano para darle un abrazo de amigo y me espetó, con cara seria:
- Si me hubieras llamado antes te habría dicho que no vinieras hoy.
Nos dimos, a pesar de todo un abrazo de amigos, y le respondí:
-Si te molesto me voy, no te preocupes.
- Aquí, bien sabes tú que no molestas nunca; pero me pillas en un día atroz, infernal. Estoy al borde de un ataque de nervios. Pero pasa, siéntate donde puedas, que tomaremos un café juntos y charlaremos.”
Le dí el pequeño detalle que le había traido.
- Ya se que es muy poca cosa, pero me acordé de ti.”
- ¡ Otro regalo no, por favor !
Me quedé un poco perplejo. Pero tomó el regalo y lo guardó.
Yo le pregunté.
- Pero ¿ qué te pasa ?
- Mejor nos sentamos y mientras tomamos café te cuento. Pasa a la cocina, que aquí, en el salón ya ves que no hay sitio para podernos tomar el café.
Miré y vi., sobre la mesita baja del café, un puzzle a medio hacer, con las piezas que faltaban por componer extendidas en un radio de un metro. Al darse cuenta que las miraba me dijo:
- Eso es del abuelo, que se lo trajo papá Noel. Con eso del Alzheimer tienen que ejercitar sus facultades mentales para no perder demasiado. ¿ Y lo ha cogido con unas ganas! No nos podemos acercar a la mesa porque le desordenamos las fichas.
Intenté mediar y quitarle hierro al asunto.
- No te preocupes que esto le durará dos días. Además, mañana ya tendrás que ir a trabajar y te olvidarás de esto.
- ¿ Qué dices? ¿ Que me olvidaré de esto? Son las peores vacaciones que he pasado en mi vida. Tengo unas ganas locas de irme al trabajo. Tú sabes, que desde hace quince días me tengo que duchar con agua fría, en el baño pequeño?
- ¿ Se te ha estropeado lo del agua caliente? Podías haberme llamado. Sabes que soy un manitas y te hubiera podido echar una mano.
- No se ha estropeado lo del agua caliente. Pasa, pasa al baño y verás lo que hay.
Me asomé al baño, intrigado, y solté una carcajada enorme( que a mi amigo no le debió hacer ni pizca de gracia). Estaba la bañera llena de agua y nadando en ella dos patitos pequeños, que se sumergían, juguetones, alrededor de un pequeño barco.
- ¿ Pero ¿esto qué es ? Le pregunté.
- Una ocurrencia de mi mujer. Un día, los niños del colegio fueron de excursión a una granja. Vinieron, los dos, como locos porque habían visto patos pequeños en una balsa que había en la granja. Y no se les ocurrió otra cosa que pedirle unos patitos a papá noel. Y ahí están los patitos. ¡ Quince días llevan los patitos en la bañera ! Y claro, no se pueden sacar de ahí. Sólo faltó el barco teledirigido que les compró el abuelo. No veas qué cirio los niños jugando con el barco a encorrer los patitos en la bañera. Y yo, si quieres algo, dúchate en el otro baño. ¡ Es como para echarse a llorar !.
- Bueno, pero mañana ya van al colegio, y ahí se terminará la aventura de los patitos.
- No, hombre, no. Mañana no comienzan el colegio.¡ Tienen que descansar del trabajo intenso de estos días !¡ Un día más de calvario !
continuará
El día de reyes, después de comer, decidí hacer una visita a un amigo, al que hacía bastante tiempo que no veía. Tenía la tarde libre y pensé que era buen momento para charlar un rato con él.
Me puse al volante y me acerqué a su casa. Vive en las afueras de la ciudad.Encontré poco tráfico por el camino y me fue muy facil aparcar. Le llevaba, claro está un regalo. Un detalle pequeño, porque mi economía no da para mucho.
Llamé al timbre de su portal, me identifiqué y me abrió la puerta.
Cuando me abrió la puerta de su piso, me extrañó no oir algarabía. Le tendí mi mano para darle un abrazo de amigo y me espetó, con cara seria:
- Si me hubieras llamado antes te habría dicho que no vinieras hoy.
Nos dimos, a pesar de todo un abrazo de amigos, y le respondí:
-Si te molesto me voy, no te preocupes.
- Aquí, bien sabes tú que no molestas nunca; pero me pillas en un día atroz, infernal. Estoy al borde de un ataque de nervios. Pero pasa, siéntate donde puedas, que tomaremos un café juntos y charlaremos.”
Le dí el pequeño detalle que le había traido.
- Ya se que es muy poca cosa, pero me acordé de ti.”
- ¡ Otro regalo no, por favor !
Me quedé un poco perplejo. Pero tomó el regalo y lo guardó.
Yo le pregunté.
- Pero ¿ qué te pasa ?
- Mejor nos sentamos y mientras tomamos café te cuento. Pasa a la cocina, que aquí, en el salón ya ves que no hay sitio para podernos tomar el café.
Miré y vi., sobre la mesita baja del café, un puzzle a medio hacer, con las piezas que faltaban por componer extendidas en un radio de un metro. Al darse cuenta que las miraba me dijo:
- Eso es del abuelo, que se lo trajo papá Noel. Con eso del Alzheimer tienen que ejercitar sus facultades mentales para no perder demasiado. ¿ Y lo ha cogido con unas ganas! No nos podemos acercar a la mesa porque le desordenamos las fichas.
Intenté mediar y quitarle hierro al asunto.
- No te preocupes que esto le durará dos días. Además, mañana ya tendrás que ir a trabajar y te olvidarás de esto.
- ¿ Qué dices? ¿ Que me olvidaré de esto? Son las peores vacaciones que he pasado en mi vida. Tengo unas ganas locas de irme al trabajo. Tú sabes, que desde hace quince días me tengo que duchar con agua fría, en el baño pequeño?
- ¿ Se te ha estropeado lo del agua caliente? Podías haberme llamado. Sabes que soy un manitas y te hubiera podido echar una mano.
- No se ha estropeado lo del agua caliente. Pasa, pasa al baño y verás lo que hay.
Me asomé al baño, intrigado, y solté una carcajada enorme( que a mi amigo no le debió hacer ni pizca de gracia). Estaba la bañera llena de agua y nadando en ella dos patitos pequeños, que se sumergían, juguetones, alrededor de un pequeño barco.
- ¿ Pero ¿esto qué es ? Le pregunté.
- Una ocurrencia de mi mujer. Un día, los niños del colegio fueron de excursión a una granja. Vinieron, los dos, como locos porque habían visto patos pequeños en una balsa que había en la granja. Y no se les ocurrió otra cosa que pedirle unos patitos a papá noel. Y ahí están los patitos. ¡ Quince días llevan los patitos en la bañera ! Y claro, no se pueden sacar de ahí. Sólo faltó el barco teledirigido que les compró el abuelo. No veas qué cirio los niños jugando con el barco a encorrer los patitos en la bañera. Y yo, si quieres algo, dúchate en el otro baño. ¡ Es como para echarse a llorar !.
- Bueno, pero mañana ya van al colegio, y ahí se terminará la aventura de los patitos.
- No, hombre, no. Mañana no comienzan el colegio.¡ Tienen que descansar del trabajo intenso de estos días !¡ Un día más de calvario !
continuará
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at domingo, enero 18, 2009
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