Posted by Restalber


Una rosquilla en la nevera


Como cualquier día de la semana me levanto temprano para ir a mi trabajo.
Después de mi aseo personal me acerco a la cocina a preparar mi desayuno.
¡ Qué sorpresa tan agradable ! En una bandejita, encima de la mesa de la cocina, encuentro unas rosquillas. Mmm. Se me hace la boca agua.
Me preparo mi zumo, pero no puedo resistir la tentación y empiezo a comerme una rosquilla.
¡Placer de dioses, si es que los dioses pueden sentir placer! No sólo es la presencia; es el sabor exquisito que te satura hasta los últimos rincones del cuerpo.
Hay una bandeja grande, llena de rosquillas… pero casi no me atrevo a tomar otra por miedo a que se puedan terminar… pero la tomo. ¡ Casi me olvido del zumo!.
La saboreo despacio, lentamente; voy dando buena cuenta de ella a pequeños mordiscos, para que dure más…
Pero debo terminar para ir a mi trabajo.
Tomo la bandeja de las rosquillas y con toda la delicadeza, como si fueran auténticas joyas, y de verdad que lo son, de la cocina, las pongo en la nevera.
Hoy voy al trabajo distinto; creo que no me voy a cansar tanto. Voy contento como un niño con zapatos nuevos. Durante el trayecto voy repasando el intenso sabor de las rosquillas que han llegado a impregnar todo mi cerebro. Pienso que todavía habrá para algún día más.
Cuando llego a casa, a mediodía, le digo a mi hermano que he puesto las rosquillas en la nevera, para que duren más. Me dice que en la nevera, el frío, les quita un poco de sabor. Y para que tú, que estás leyendo, puedas también disfrutar de este placer, me da la receta que viene a continuación.

ROSQUILLAS ( Para seis huevos )

Ingredientes:

6 huevos
12 cucharadas soperas de azucar, no muy llenas.
12 cucharadas soperas de aceite, no muy llenas.
12 cucharadas soperas de anis, no muy llenas y
que no sea muy dulce.
2 cucharadas soperas de zumo de limón.
8 gaseosas completas de sobre.
1 Kg. de harina de repostería.

MODO DE PREPARACIÓN

1.- Se separan las claras de las yemas.
2.- Se baten las claras con el azucar, el aceite, el anís y el limón.
Debe estar bien batido.
3.- Se añaden a continuación las yemas y se vuelve a batir.
4.- Se echan las gaseosas y se bate todo bien.
5.- Se va echando la harina, dándole vueltas, sin que la masa quede muy dura.
6.- Se hacen las rosquillas a mano, y se dejan reposar un poco.
7.- Una vez que se han hecho todas se empiezan a freir las primeras.
8.- Al tiempo de echar en la sartén se les hace un corte superficial por el centro del perímetro exterior.
9.- Al tiempo de echarlas en la sartén, con los dedos se ensanchan un poco, desde el centro hacia fuera.
10.- El aceite, si se hace en la freidora, debe estar a 160 grados. Puede hacerse con aceite de soja.
11.- Se echan en el aceite, y cuando se ve que se empiezan a dorar, por el centro, se les da la vuelta, sin que se tuesten demasiado.
12.- Se dejan enfriar, del todo. De cuatro a cinco horas.
13.- Se prepara una fuente con agua del grifo, y se pasan por allí las rosquillas, sin dejarlas empapar demasiado. Se echan de seis a ocho y se van sacando.
14.- Hay que dejarlas escorrer el agua, en una fuente u otro recipiente.
15.- Se echa azucar en un plato y se pasan por allí las rosquillas, por las dos caras, y se colocan en un recipiente abierto.
Receta de Pepe el sastre.

This entry was posted at viernes, marzo 13, 2009 . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

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